jueves, 3 de marzo de 2011

Sookie y las amapolas.

Sookie creció con las amapolas. Cada mañana salía de su casita a pasear con ellas. Admiraba la danza uniforme que bailaban cuando el viento componía melodías para ellas. Procuraba moverse como ellas, bailar como ellas, ser como ellas. Pasaba horas con ellas, asegurando que eran sus mejores amigas. Le susurraban rumores que les soplaba el viento, malas noticias que les daba la lluvia. La sorprendían con historias divertidas que les contaba el sol, grandes desgracias que venían con el granizo. Le hablaban del amor que la nieve presenciaba, y la aleccionaban sobre él. Le hablaban de Monet. A la pobre Sookie le fascinaban las amapolas.
Las amapolas sabían más que nadie en el mundo, incluso más que la señorita Kunnings, decía Sookie. La señorita Kunnings no enseñaba esas cosas en el colegio. ¿Para qué quería ella saber multiplicar, o separar una frase en sujeto y predicado? La señorita Kunnings no hablaba del amor.
Un día las amapolas le hablaron a Sookie sobre el alma. Le dijeron que eso es lo que es alguien, o algo. Que todo tiene alma. Incluso las amapolas. Afirmaban que el alma se dividía en dos antes de nacer, y cada parte del alma iba a una persona distinta. Que había alguien en cualquier parte del mundo con la otra mitad, y que algo llamado destino las hacía volver juntas en algún momento de su vida.
A Sookie le encantaba imaginar su encuentro con su otra mitad de alma. Pensaba en cruces de miradas furtivas en una calle, un encuentro casual, paseos bajo la luna, una cena a la luz de las velas, una noche en el cine al aire libre. Pensaba en gente importante, en abogados, banqueros, empresarios, pero Sookie prefería un artista. Pensó en 3 niñas rubias y en una carrera prometedora. Pero no tenía prisa.

Sookie se despertó a las 7 de la mañana, como de costumbre. Se puso las zapatillas de andar por casa y bajó a desayunar, como de costumbre. Puso la radio, en esa emisora en la que las canciones suenan a melancolía, como de costumbre. No le gustaba el silencio si no era acompañado del rumor del viento. Esa mañana decidió salir al porche a tomar su vaso de leche y sus pastillas. Observó el campo de amapolas que rodeaba la casa. Recordó sus charlas con ellas cuando era una niña, cuando se tumbaba con ellas a hablar sobre las cosas. Pensó en que eran las mejores amigas del mundo. Y ahora, con 76 años, seguían siéndolo. Pensó el todo el tiempo que había pasado desde entonces, y ni siquiera se había dado cuenta. Pensó en todas las cosas que no había hecho, en el encuentro que no tuvo, en el marido que no había tenido, en los hijos que nunca tuvo, la carrera que nunca estudió, las películas que no había visto, los libros que no había leído, los cuadros que no había pintado. Y de repente le inundó una tristeza enorme. Decidió tumbarse junto a las amapolas una última vez, cerró los ojos y tomó aliento. Pensó en ese sentimiento que le había acompañado toda su vida pero no había sido capaz de identificar hasta ese momento, el sentimiento de que su alma estaba desparejada. Se sentió como un calcetín que ha perdido a su igual, un zapato que alguien ha olvidado, un pendiente que se resbala de una oreja sin que nadie se de cuenta. Se sintió naufragar, sin que nadie fuese a rescatarla. Sookie inspiró más fuerte, y notó cómo dejaba de sentir su cuerpo. Al principio no quiso abrir los ojos por miedo, y luego cuando quiso se dio cuenta de que no los tenía. Pero no los necesitaba. Notó que era cada vez más liviana, hasta ser como una pluma, o el pétalo de una amapola. Bailó una vez más con el viento, ascendiendo cada vez más. Sintió paz. Se sintió como aquellas tardes de verano que pasaba con las amapolas, se sintió niña de nuevo, y tal feliz como era por entonces. Sookie se perdonó por no haber sido lo que planeaba ser.
Sookie creció con las amapolas, y no quería morir en otro lado que no fuese con ellas.


lunes, 28 de febrero de 2011

Se me pone el alma pirata

Soy a quien tú necesitas, soy la razón de tu vida... Pero cuando zarpa el barco se me pone el alma pirata, me crecen cuernos y rabo en vez de un par de alas blancas. Y no puede entenderlo nadie. Se me queda pequeño el cielao, no conozco ni a mi padre. Y son mentira todos mis huesos.

Y se me queda pequeño el cielo, echo por tierra mis amistades. Me bebo de un trago el miedo y estropeo todos mis planes. Y a empezar, y a empezar otra vez de cero.

sábado, 26 de febrero de 2011

Mi vida sin mí

Esta eres tú. Los ojos cerrados, bajo la lluvia. Nunca imaginaste que harías algo así. Nunca te habías visto como… no sé cómo describirlo, como una de esas personas a las que le gusta la luna, o que pasan horas contemplando el mar, o una puesta de sol. Seguro que sabes de qué gente estoy hablando. O tal vez no. Da igual. A ti te gusta estar así, desafiando al frío. Sintiendo cómo el agua empapa tu camiseta y te moja la piel, y notar como la tierra se vuelve mullida bajo tus pies. Y el olor, y el sonido de la lluvia al golpear las hojas. Todas esas cosas que dicen los libros que no has leído. Esta eres tú, quién lo iba a decir… tú.

miércoles, 23 de febrero de 2011

Mayhem

Listen, I... I wanted to tell you something, I'm not sure of what it is exactly but... let me figure this out. I... You and I... We had... Did we? Maybe we didn't, maybe it was something rush. Whatever. The point is... since we met... was that later? I don't know. I've been having... kind of... feelings, you know... It doesn't mean I'm in love or something, I'm totally freaked out! But the thing is... Ough, never mind.

jueves, 17 de febrero de 2011

*Sigh*

Siempre he querido un lugar para huir cuando estoy mal. Como en las películas, que siempre tienen un rincón de la ciudad al que ir cuando quieren escapar de la rutina. Un jardín, un mirador con vistas increíbles, algo de eso. Pensé que yo no tenía ninguno, pero me dió por pensar. Y es que no hay sitio en el que mejor sea yo misma que en un cine. Una espacio amplio, una gran pantalla, sin luces mas que las del proyector y las de seguridad (no merecemos morir). Más o menos gente, cuya presencia no molesta. No molestan las toses, ni los cuchicheos. Familias con niños que no entienden la película. Parejas que ni han leído el título de la película porque cualquiera era buena para entrar a darse el lote. Pandillas de amigos que van para intentar ligar entre ellos. Señores mayores que se quejan del ruido que hacen los demás. Ruidos de gente masticando palomitas, y de cuando intentan aspirar las últimas gotas de su refresco. Risas, llantos. Y yo, en una esquina, disfrutando de este pequeño ecosistema. Este Nirvana se ve un poco estropeado cuando la película es mala, pero primero hay que verlas para juzgarlas.
El cine. Supongo que era natural pensar que encantándome la psicología y el cine, lo que tendría que estudiar es psicología y dejar el cine como hobbie. Hasta que me di cuenta de que es al revés. Y espero poder dedicarme a ello de verdad, porque no puedo imaginarme un futuro mejor.
Y una de las cosas que me ha hecho darme cuenta de verdad ha sido volver a ver una película que de pequeña me encantaba pero apenas recordaba. Ha hecho que mi amor por el cine se incremente el doble. Esto es lo que quiero. Aprovecho entonces para sumarla a la Mustlist:

"Cinema Paradiso" - Giuseppe Tornatore

Sinopsis: Cinema Paradiso es una historia de amor por el cine. La película narra la historia de un niño de un pequeño pueblecito italiano en el que el único pasatiempo es disfrutar de las películas del Cine Paradiso. Encantado por las oscilantes imágenes, Salvatore deseaba con todas sus fuerzas que el cine fuese en realidad magia. Un día, Alfredo, el operador de cine, accede a enseñar al pequeño los misterios que se ocultan en una película. Todos los niños de la pequeña villa van creciendo, sin perder nunca su amor por el cine, pero llega el momento en el que Salvatore debe dejar el pueblo y comenzar a buscar sus sueños. Y así ocurre durante treinta años hasta que un día un mensaje le comunica que debe volver a casa donde un secreto le espera.

Es de las películas más tiernas que he visto, y sin duda a quien le guste el cine le va a encantar. Con una banda sonora... Sin palabras.

Supongo que esta cara es la que se me pone cuando voy al cine.

jueves, 10 de febrero de 2011

Challenge accepted.

Para entrar en la Carlos III en Comunicación Audiovisual se necesita un 8,9. Las asignaturas que ponderan 0,2 son Geografía, Matemáticas aplicadas a las Ciencias Sociales y Matemáticas II. Tengo un 1 en Matemáticas II, un 4,5 de nota media en la primera evaluación, y un 6,8 de media de 1º de Bachillerato.

viernes, 4 de febrero de 2011

The Smiths

Pues sigo mala. Así que ¡qué mejor que recomendaros cosas, mis pequeños lectores! Que alguien me mate.
Hoy os traaaaigo a una pedazo de banda que me está salvando el día:
The Smiths
Os recomendaría algún album en concreto, pero casi que me quedo con el "The Very Best of The Smiths". Son... Son... Morrisey canta que da gusto, y sus letras son como estar escuchando tu vida en melodía. De todas formas os diré un par de canciones, y si veis que os mola con esto, os abreis hecho Smithsfans, os lo aseguro.

-Please, please, please let me get what I want (esta es mi favorita)
-There's a light that never goes out (y esta es mi segunda favorita)
-How soon is now? (esta seguro que os suena si veíais Embrujadas)
-Panic
-The boy with the thorn in his side
-Ask
-William
-I started something I couldn't finish
-Last night I dreamt that somebody loved me
-Heaven knows I'm miserable now

Espero haberos convertido en Smithfans ;)

miércoles, 2 de febrero de 2011

This Boy's Life

Últimamente no tengo nada de inspiración para escribir aquí, y sé que se ha notado. Pero no me pidáis más, con lo poco apasionante que está siendo mi vida estos días deberíais entenderlo. El caso es que quiero escribir... Sjkadfjklwejdcakmdkas.
¡Es que como estoy mala no tengo nada que contar, no pasa nada en mi vida! Lo único que he hecho estos días, además de toser y no dormir, ha sido ver películas y leer. Que por otra parte, no está nada mal.
Bueno, he decidido que os voy a hacer una Mustlist, que os tenéis que culturizar. De libros, películas y música, y un argumento de por qué, y empiezo hoy. (Lo que hace tener tiempo...)
Empezaré por el libro:

"Vida de este chico", de Tobias Wolff.
Hay una película de Leonardo DiCaprio en sus principios, Robert DeNiro y Ellen Barkin que no le hace justicia al libro, pero os puede servir para ponerle cara a los personajes e ilustrar algunos momentos... ilustrables. La verdad es que Leonardo es buenísimo, y yo pensé que se quedaría como tío bueno yogurín de Titanic, pero es que es increíble, me lo creo en todos sus papeles.
*Spotted: Sale Tobey Maguire (Spiderman) haciendo de amigo de Leo, son una ricura.
Pero definitivamente, me quedo con el libro.
Sinopsis: Drama ambientado en la década de los 50, en Estados Unidos, que retrata los años adolescentes de un muchacho, a través de la relación que éste tiene con su madre y con su destructivo y autoritario padrastro.


Otro día os recomiendo películas de Leonardo DiCaprio, que tiene unas cuantas muy buenas.
¡ALE!